¡Salam a tod@s!
El mes de Ramadán, noveno del calendario islámico, es un período especial de espiritualidad y reflexión. En este mes, el ayuno se establece como una obligación, tal como Al-lah ordena en el Corán: "En el mes de Ramadán fue revelado el Corán como guía para la humanidad y evidencia de la guía y el criterio. Quien presencie la llegada de la luna nueva del mes deberá ayunar, pero quien esté enfermo o de viaje [y no ayune] deberá reponer posteriormente los días no ayunados y así completar el mes. Dios desea facilitarles las cosas y no dificultárselas; alaben y agradezcan a Dios por haberlos guiado". (Sura 2:185)
El Profeta Muhammad (p.b.) también enfatizó la importancia del ayuno dentro del Islam. Relató Abdul-lah ibn Umar: "Escuché al Mensajero de Al-lah ﷺ decir: ‘El Islam ha sido edificado sobre cinco pilares: testificar que no hay más dios que Al-lah y que Muhammad es su Mensajero, observar las oraciones, pagar el zakat (limosna obligatoria), peregrinar a la Casa y ayunar en Ramadán’". (Recopilado por Bujári y Muslim)
Ramadán es una oportunidad para la introspección, la autocrítica y el cambio personal. Durante este mes, los creyentes pueden esforzarse por eliminar hábitos perjudiciales y fortalecer su espiritualidad. Uno de los principales objetivos del ayuno es alcanzar la taqwá, es decir, la consciencia y temor reverente a Al-lah. Al-lah dice en el Corán: "¡Creyentes! Se os ha prescrito el ayuno, al igual que se prescribió a quienes os precedieron, para que así alcancéis la taqwá". (Sura 2:183)
Para lograrlo, la persona musulmana debe seguir el ejemplo del Profeta Muhammad (s.a.w.s) y sus enseñanzas sobre el ayuno. A continuación, mencionaremos algunos de sus hadices al respecto.
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